Información sobre fertilidad
La infertilidad masculina ha sido a menudo confundida con la masculinidad del hombre, conviertiéndola en un tema tabú para muchas sociedades. Esto no ha hecho más que alimentar múltiples mitos y creencias, que carecen de base científica.
Sin embargo, se ha avanzado mucho durante las últimas décadas en el conocimiento de la fisiología de la función reproductiva masculina. Es por ello que sabemos que la prueba básica del semen, conocida como seminograma ya no es suficiente para diagnosticar un problema.
En el seminograma, se valoran parámetros físicos y químicos de la muestra de semen, pero sobretodo el número, movilidad y morfología de los espermatozoides. Los datos obtenidos se contrastan con los valores de normalidad establecidos por la Organización Mundial de la Salud.
Infertilidad masculina y genética
En el caso de detectar una anomalía en el recuento o movilidad de los espermatozoides (a menudo se presentan juntas) deberemos profundizar en el estudio de la infertilidad masculina: es muy importante conocer no sólo si existe una disminución en los parámetros seminales, sino conocer si existe una patología detrás que pueda producir espermatozoides de mala calidad también a nivel genético.